6 ago 2022

4:00 AM

 No puedo creer que aquella alma causante de que yo me haya parado a coger la portátil y escribirle estas insignificantes líneas sea la misma que de hace unos aproximados siete años. Tal vez sea culpa de esos dos últimos sueños que tuve, o de aquella dulce melodía con pequeños toques amargos de algo que jamás sucedió. 

Aún tengo la necesidad de creer en esas últimas palabras, aún creo en esa frase que me decía que tú y yo fuimos hechos el uno para el otro, a pesar de que todas tus acciones me demuestren que lo nuestro, lejos de ser una larga historia de amor, fue un simple verso. 

Soy sincera al decir que me gustaría que esto sea lo último que te escribo, pero mentiría si te dijera que lo voy a intentar, pues todo lo que escribo en honor a tu existencia, a ese olor amaderado y aquella sonrisa juguetona es lo único que mantiene esa pequeña llama dentro de mi corazón.